Por Marta Areny

 

El pasado 14 de abril tuvo lugar el primer encuentro DANA-SEP y Escuela de este 2021 en formato online bajo el título “Cómo afecta la pandemia a la evolución emocional de los niños: diálogo con la escuela”. Contamos con la participación de Carolina Egea (psicopedagoga de un EAP del Vallés Occidental), Gloria Loká (psicopedagoga y jefe del servicio de orientación de la escuela Salesianos de Sabadell), Cristina Saborido (psicóloga y coordinadora DOP de la Escuela Thau de Barcelona) y Montserrat Guàrdia (psicóloga clínica, psicoanalista de niños, adolescentes y adultos SEP-IPA y especialista en psicoterapia EFPA/COP).

Carolina Egea empezó explicando los recursos que se ofrecen desde la Generalitat de Cataluña e indicó los casos de necesidad psicológica y escolar más frecuentes que se han detectado en esta etapa. Gloria Loká expuso el caso de un niño de cinco años que, bajo el paraguas de la Covid, estaba enmascarando una problemática más grave que no podía ser atendida por invisibilidad. Por su parte, Cristina Saborido mostró viñetas de diferentes disturbios emocionales en niños de varias edades, generando la reflexión de que estos cambios y/o paréntesis en la evolución emocional afectan al psiquismo de los niños porque sufren sin poder expresarlo en palabras.

Por último, Montserrat Guàrdia hizo una exposición bajo el título “Crecimiento emocional y pandemia: reflexiones sobre posibles repercusiones de las restricciones en nuestros niños”. Tal como comentó: “Nos planteamos la incidencia que las restricciones sociales, vividas por nuestros niños como consecuencia de la Covid, pueden tener en su desarrollo emocional y social. Sobre todo, por su persistencia en el tiempo. Lo abordamos desde una perspectiva evolutiva psicodinámica, teniendo en cuenta que todo momento de crecimiento, en realidad de cambio, despierta angustias e incertidumbres que hace falta que sean contenidas para no dificultar el proceso de crecimiento. El entorno social actual, donde el niño está creciendo, es diferente y esto puede condicionar tanto sus vínculos como la calidad de las relaciones afectivas que tendrán. El establecimiento de grupos burbuja, el uso de la mascarilla, el entorno de miedo y, a menudo, la necesidad de elaborar lutos, acompañados de renuncias continuadas, los acerca a muchos momentos de frustración y esto requiere una contención de su entorno que, a pesar del esfuerzo, no siempre ha estado posible”.

El encuentro tuvo muy buena acogida y tanto las exposiciones como el diálogo posterior con los numerosos participantes hizo evidente que, más allá de los síntomas de los niños y las estrategias pedagógicas y escolares para contenerlas, siempre hay la necesidad de comprender las ansiedades individuales, familiares y colectivas que los provocan.