Por Maribel Iglesias

 

Imagen del grupo de trabajo sobre síndrome de Asperger

Grupo de trabajo online

El 18 de febrero es el Día Internacional del síndrome de Asperger, un trastorno del desarrollo neuro-psico-social que forma parte del Trastorno del Espectro Autista (TEA) y que fue bautizado con este nombre por la psiquiatra británica Lorna Wing en 1981 en un artículo para la revista científica Psychological Medicine. Las personas con este síndrome destacan especialmente por presentar algún grado de afectación en la interacción social recíproca y la comunicación verbal y no verbal, además de tener rigidez de pensamiento, resistencias para aceptar los cambios, e intereses restringidos, circunscritos y absorbentes.

En verano del año 2020, diversos analistas y analistas en formación de la Sociedad Española de Psicoanálisis (Silvia García de la Vega, Nuria Gil, José Carlos Rodríguez, Ester Domingo, Ángela Pérez Rasero, Francesca Spano, Maribel Iglesias y Dolors Cos) constituimos un grupo de trabajo para valorar en profundidad los tratamientos online que se están llevando a cabo actualmente en relación a diversos trastornos, entre ellos el síndrome de Asperger. Asimismo, nos hemos propuesto analizar las intervenciones online de manera amplia y no solo como una alternativa a raíz de la situación de pandemia y confinamientos por el Covid-19. Nuestro objetivo es valorar estos tratamientos online como una entidad propia y una opción a considerar con los pacientes.

Nos reunimos mensualmente de forma telemática para revisar y discutir artículos publicados sobre esta modalidad de tratamientos. También examinamos material clínico de pacientes con síndrome de Asperger que siguen un tratamiento online para estudiar y valorar su proceso terapéutico. Concretamente, el pasado mes de enero revisamos el material clínico de un niño que sigue un tratamiento de este tipo.

Todavía es pronto para sacar grandes conclusiones, pero un hecho que hemos constatado es que pacientes diagnosticados con este síndrome y tratados íntegramente online establecen una vinculación terapéutica de trabajo en este medio. Por lo tanto, deducimos que esto es debido a que, para este tipo de pacientes, el tratamiento online permite establecer una distancia media con el terapeuta mucho más facilitadora que en el tratamiento presencial o clásico, entre otros aspectos que aún estamos estudiando.