El pasado 28 de marzo falleció en Barcelona el doctor Miguel Caramés. Desde el ejercicio de su profesión como ginecólogo y obstetra facilitó generosa y desinteresadamente ayuda a quienes le pidieron poder acceder a un recién nacido para observar su desarrollo biológico, psicológico y relacional con la madre y su entorno familiar durante su primer año de vida y de un modo sistemático. Psicoanalistas en formación de distintas promociones del Instituto de Psicoanálisis de la Sociedad Española de Psicoanálisis se han beneficiado de esta colaboración del doctor Caramés. Y como ciudadano vivió comprometido con el devenir de los hombres y de los grupos humanos.

Hombre cordial y afectuoso, de trato sencillo y generoso, prudente, atento, discreto. Amigo de sus amigos y abierto al trato con todo el mundo. Médico ginecólogo y obstetra, ejerció con profesionalidad, interés y dedicación. Sus pacientes valoraban aquellas cualidades personales que hacían entrañable y fácil la relación asistencial con él. Se preocupaba de un modo natural de sus necesidades e inquietudes. Trabajó en la asistencia pública hasta su jubilación y también en su consulta privada.

La Sociedad Española de Psicoanálisis honra la memoria de Miguel Caramés y expresa su gratitud por su colaboración en la formación psicoanalítica de sus miembros y también a su esposa, la doctora Conchita Boada, psiquiatra y psicoterapeuta infantil, por su discreta participación en todo ello.

 

Rafael Nicolás y Mercedes Olmo