inauguración congreso Bion 2020

Congreso Bion 2020

En el Congreso Internacional Bion 2020 (celebrado en Barcelona entre el 31 de enero y el 2 de febrero) participaron varios miembros de la SEP, tanto en la organización como en varias mesas y talleres. Tal como señaló Antònia Grimalt (presidenta del congreso) en su discurso inaugural, el tema central de este año tuvo un recibimiento entusiasta, materializado en la gran cantidad de trabajos presentados y en el número de asistentes provenientes de 24 países de todos los continentes. Grimalt habló de Pere Folch (con ocasión del centenario de su nacimiento), uno de los fundadores de la Sociedad Española de Psicoanálisis, que estimuló el conocimiento del pensamiento de Bion en nuestra sociedad. Destacó «su posición experiencial e interactiva en un tiempo en el que dominaba un enfoque dirigido, básicamente, a los conflictos intrapsíquicos del paciente».

A continuación, dio paso a unos instantes musicales que estimularon un estado mental abierto a las intuiciones creativas. Figuras de un silencio, dedicada a Pere Folch, es una partitura del compositor Jaume Aguilar con texto de Jordi Sala (ambos psicoanalistas de la SEP), que interpretaron Marc Sumsi (piano), Laura Folch (cello), Joan Roca (clarinete) y Anna Capmany (soprano), dirigidos por Xavier Garcia.

La sesión plenaria de viernes, titulada La intuición. Más allá fue multidisciplinaria y nos ofreció muchas ideas para adentrarnos en el tema. Contó con la primera presentación de S. Morini (catedrática de Filosofía, Italia) La intuición y la habitación china. A partir del llamado experimento de la habitación china, un juego mental en el cual se intenta rebatir la creencia de que una máquina puede llegar a pensar, se preguntó qué quiere decir entender algo y habló de la importancia de la intuición.

I. Latorre (catedrático de física cuántica, Barcelona) ofreció una ponencia titulada Ética e inteligencia artificial y comentó que pueden hacerse simulaciones de la intuición. Con un discurso comprensible y divertido, planteó cuestiones como: ¿Pueden las máquinas generar emociones? ¿Podemos forzar la intuición? También se preguntó qué significa comprender, afirmando que estamos cediendo muchas decisiones a las máquinas, y reflexionó sobre la necesidad de pensar en una ética para la inteligencia artificial.

J. Aguilar (psicoanalista de la SEP y compositor, Barcelona) presentó con un formato innovador el trabajo El papel de la intuición y el Inconsciente en la composición musical. Empezó hablando de los procesos mentales ligados a la creación y de la necesidad del compositor de poder transformar las impresiones sensoriales no mentalizadas. Él cree que cuando Bion plantea «la opacidad de la memoria y el deseo», lo que está reclamando es un espacio para la no-coherencia, porque la coherencia entre hechos dispersos puede generar un falso «hecho seleccionado». Además, en base a la idea de que la intuición sin concepto es ciega, presentó el proceso de creación de una composición musical titulada Beso de ola. Durante el proceso creativo, fue revistiéndola de manera progresiva de significado y sentido hasta que, finalmente, incorporó el haiku aportado por Jordi Sala. Lo ilustró con la interpretación de esta pieza por parte de un cuarteto de cuerda y cantada por la soprano Anna Capmany. A partir de esta audición continuó exponiendo sus ideas enormemente creativas y estimulantes. Aguilar afirma que Bion dedicó muchos esfuerzos para entender como se forma nuestro pensamiento y puso en el centro la intuición porque nos permite captar cosas que, sin ella, no podríamos llegar a pensar nunca.

congreso Bion 2020

De izquierda a derecha: A. Grimalt, G. Corrente y C. Tabbia.

Después del debate, se proyectó el cortometraje Candela, La intuición en la clínica de H. Catz (psicoanalista, Buenos Aires), una emotiva historia de como la psicoanalista, ante la consulta de una niña que no habla, intuye que hay algo más y entonces se puede acercar al trauma sufrido por el padre.

La sesión plenaria de sábado se titulaba Caminante no hay camino. El primer ponente, R. Trachtenberg (psicoanalista, Porto Alegre, Brasil), presentó Intuición en un modelo espectral de la mente, que partía de la propuesta de pensar la intuición como un concepto vincular. Para él, el concepto de interferencia (que relacionó con «el entrelazamiento» de la física cuántica) es fundamental y se refiere al encuentro que afecta a ambos miembros del vínculo y no del uno hacia el otro. «Al buscar las causas se pierden los “qués” y la intuición». Hay que pensar la presencia de la parte psicótica en la intuición.

A. Bruni (psicoanalista, Italia) presentó un trabajo titulado Apocalipsis Revelación. La vía de la intuición. En su intervención habló de la necesidad de «hacer opaca» la memoria y el deseo, y de los movimientos y relaciones que se despliegan en la vida psíquica (Consciente ↔ Inconsciente, No psicótico ↔ Psicótico, etc.) A. Chuster (psicoanalista, Río de Janeiro, Brasil) ofreció una ponencia titulada ¿Mantuvo Bion la intuición de Freud? donde se acercó al misterio que nos obliga a pensar y a crear. Definió la intuición a partir del latín, cogitar (que significa observar desde dentro, observar los detalles) y recordó a Kant: «Toda intuición sin concepto es ciega y todo concepto sin intuición es vacío». Para él, la intuición es «la estrella del Norte» del psicoanalista.

La plenaria de domingo, titulada La intuición también es cosa de dos empezó con la ponencia de R. Caper (psicoanalista, California, EE. UU.), Intuición y Ciencia. Bion hablaba del psicoanálisis como ciencia, pero no pensaba que se debiera establecer su naturaleza científica en otras disciplinas como la neurociencia, sino que se debía de ampliar el concepto de ciencia para que pudiera englobar el psicoanálisis. Él dice que el mundo que estudia el psicoanálisis no se puede captar directamente con los sentidos, solo se puede intuir. Caper explicó los conceptos de William Condon sobre autosincronía y sincronía interaccional (quien habla y quien escucha, sin darse cuenta, se mueven, «bailan», al ritmo de su habla) y los relacionó con la intuición, que considera que se basa en nuestra capacidad para estas vibraciones.

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De izquierda a derecha: R. Caper, A. Reiner y L. Pistiner

La intervención de A. Reiner (psicoanalista, poeta, dramaturga y pintora, Los Ángeles, EE. UU.) titulada Intuición mística y el lenguaje de los sueños partió de preguntarse qué entendemos por místico. Para ella, este concepto no es antitético a científico. Bion hablaba de lo místico como sinónimo de genio. Presentó un caso de una mujer traumatizada por unos padres no receptivos y habló sobre el concepto de Ferency de los «bebés sabios» traumatizados, señalando que cuando le presentaron el caso, todo el mundo se centró en su patología y nadie recogía su potencial. Tenemos que ver la belleza del paciente para ayudarlo a evolucionar y, para conseguirlo, tendrá que renunciar al falso self (impostor) e ir al encuentro del self auténtico, más profundo y vital.

L. Pistiner de Cortiñas (psicoanalista, Argentina) empezó su trabajo Una memoria del futuro, intuición, Capacidad negativa y función psicoanalítica de la personalidad señalando que la intuición es uno de los factores de la reverie. Hay que encontrar dentro de un mismo una manera de existir, de sentirse real. Y la intuición es para la realidad psíquica el equivalente de los sentidos para la realidad sensorial.

La riqueza de los trabajos presentados hacía difícil la elección de los talleres de sábado y domingo. Hubo dos de miembros de la SEP. Antonio Pérez-Sánchez presentó La cara oculta de la Luna: comprender y malentender Bion. Un ejemplo: “sin memoria ni deseo”. Se centró en un caso de un paciente que evitaba lo espontáneo y planteaba el riesgo de idealizar la colaboración del paciente. Es necesario ver las dos caras de la luna, la visible y la invisible, para tener una visión estereoscópica. Teresa Ferret, en Oscilaciones entre la adhesión a una creencia y el vínculo K, también presentó un interesante material clínico. El psicoanalista y el paciente tienen que tolerar la ansiedad cuando aparecen cosas nuevas, porque hay –K, una aversión a comprender cosas nuevas que pueden ser diferentes. El paciente tiene que reconocer cuando tiene una creencia en lugar de un hecho y debe poder cuestionarla. Ambos talleres contaron con un buen número de asistentes y estimularon un diálogo interesante y animado.

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Presentación libre de J. Ogilvie y E. Fieschi

Para concluir, todos los participantes quedamos muy contentos de la organización del congreso y de la calidad de los trabajos presentados. Fue alentador comprobar cómo el pensamiento de Bion sigue muy vivo en el mundo psicoanalítico y cómo estimula a establecer vínculos entre diferentes modelos psicoanalíticos. Disfrutamos de experiencias alentadoras, de esas que dejan poso y airean la mente. Tal como dijo Antònia Grimalt en la clausura: «Bion nos ha enseñado a sentir y a tolerar la turbulencia emocional del contacto mental con los otros, para llevar a cabo un psicoanálisis que no excluye la intuición de los aspectos mentales más primitivos; un psicoanálisis que tolera la no-comprensión y que busca nuevas ideas, haciéndolas públicas de forma creativa». El próximo Congreso Internacional de Bion se celebrará en México en 2022.

 

Anna Romagosa