Por Carme García Gomila

De izquierda a derecha: Antonio de la Plata, Carme Garcia Gomila, Glòria Callicó, Mª del Valle Laguna y Jordi Celma

El pasado 20 de septiembre se celebró en la Casa del Mar de Barcelona el acto inaugural del curso 2019 – 2020 de la SEP. Carme Garcia Gomila ejerció de moderadora, los miembros de la SEP Glòria Callicó y Antonio de la Plata presentaron como ponentes sus trabajos y Jordi Celma (doctor en ciencias económicas y profesor de la UAB) fue el encargado de aportar la mirada interdisciplinaria y sociocultural al tema de este año: Psicoanálisis y Nuevas Tecnologías.

Después de la presentación del curso por parte de María del Valle Laguna (presidenta de la SEP), Jordi Celma presentó su trabajo “La manipulación del self neoliberal mediante la cuantificación tecnológica”, donde analiza la importancia del big data en la configuración de las personalidades y las corrientes de pensamiento actual. A continuación, Glòria Callicó expuso sus reflexiones desde el psicoanálisis: “Nuevas tecnologías: Cambios en el lenguaje, el pensamiento, las relaciones y temporalidad”. Se trata de un trabajo que propone una mirada crítica y atenta a la influencia, las modificaciones y los malestares que las relaciones y el conocimiento transmitidos a través de las TIC pueden provocar en la sociedad y en los individuos a partir de un cambio repentino de valores y de pautas de relación. Por su parte, Antonio de la Plata se mostró abierto, expectante y con una mirada optimista sobre los cambios tecnológicos, comparándolos con los que ha habido durante las generaciones que él ha conocido. Ilustró estas ideas con viñetas clínicas donde las nuevas tecnologías y las sesiones on-line han podido ayudar a pacientes, ya sea viendo aspectos que quizás habrían pasado desapercibidos o permitiendo relaciones que de otro modo habrían sido difíciles o imposibles de establecerse. Pero, sobre todo, mostró una manera de pensar en relación a las aplicaciones y a los gadgets en la clínica.

El debate posterior se hizo corto para todos los asistentes puesto que el tema central daba para mucho. La discrepancia que parecía haber entre los dos psicoanalistas de la SEP se matizó durante el debate con el público y se llegó a dos conclusiones. La primera fue que, con el paso del tiempo, tendremos que tener un gestor de nuestra intimidad para indicar como queremos aparecer en las redes sociales. La segunda hacía referencia a que se tiene que vigilar la exposición de los más pequeños a las pantallas. La visión general es que se tiene que hacer poco rato, en compañía y, si puede ser, nunca antes de los tres años puesto que las neurociencias han demostrado que el cerebro se configura a partir de las experiencias y resulta difícil para un niño metabolizar toda la excitación que provocan las pantallas. El acto inaugural acabó con la sensación generalizada de que, como ciudadanos y como psicoanalistas, no podremos dejar de reflexionar sobre este tema tan importante por sus implicaciones en la salud mental y en el ámbito social.