El pasado 16 de mayo, Ester Palerm ofreció una sesión clínica en la sede de la SEP bajo el título de “Identificación, creatividad y figuras parentales”. En una primera parte teórica, la autora hizo un recorrido por la obra de Freud sobre la identificación, donde este concepto adquiere un papel capital en obras como “La interpretación de los sueños” (1898-1899), “Tótem y tabú” (1912) y “Duelo y melancolia” (1915). Este concepto también se enriquece con la formulación del Complejo de Edipo y su relevancia en la función estructurante del niño y de la niña mediante la identificación con las figuras parentales. Por último, en “El yo y el ello” (1923) describe el papel de las identificaciones en la formación del yo, del superyó y del ideal del yo.

A continuación se refirió a otros puntos de vista contemporáneos sobre las identificaciones en relación al Complejo de Edipo, la feminidad y la maternidad. Steiner remarca que la receptividad y la vulnerabilidad hasta ahora vinculadas a la mujer son igual de esenciales en el hombre. Chasseguet-Smirgel postula que la feminidad se tiene que valorar por derecho propio. Teresa Haundschild recalca la importancia de que la figura del padre esté presente en la mente de la madre. Leticia Glover describe como las funcionas paternas y maternas son independientes del sexo de la persona. Diamond aporta otra mirada al complejo de Edipo en relación al niño: “Una buena identidad masculina se construye sobre una identificación del niño con las actitudes inconscientes de su madre hacia la masculinidad”. Por último, Jacqueline Schaeffer contribuye a ampliar y a matizar su comprensión de los diversos aspectos de lo que es femenino: el femenino sexual y el femenino materno. Señala que el más rechazado es el femenino erótico, es decir, la relación sexual de disfrutar.

Por lo tanto, no todas las identificaciones pertenecen al Complejo de Edipo, sino que habría otras identificaciones posibles como los padres como pareja, entre padres e hijos, y como hombre y mujer con sus sensibilidades y maneras de ser. Por consiguiente, los procesos de identificación, tanto de los objetos internos como con las relaciones externas, presentan un mayor dinamismo y plasticidad. Este trabajo es un intento de mostrar, mediante material clínico, cómo las identificaciones con figuras parentales inadecuadas y con vínculos insuficientes o patológicos entre ellos obstaculizan la capacidad creativa del individuo.

Ester Palerm presentó una sesión detallada de análisis de una mujer que desea ser madre, pero que no se sentía con la fortaleza emocional suficiente para hacerlo. En el debate posterior con los asistentes se destacaron que el material podía entenderse tanto desde una perspectiva de la realidad externa como de la interna. Además, se trató la complejidad de construir un “nido” (espacio mental) con el analista y con la pareja sentimental. También se valoró la evolución en el decurso de la propia sesión y, sobre todo, la evolución experimentada después de un año de tratamiento. Entonces la paciente se mostró con más firmeza para pensar y defender sus capacidades y, por tanto, sus aspectos creativos estaban más arraigados. Aunque las amenazas seguían presentes.