ROSSEND CAMÓN MODERÓ PONENCIAS DE TERESA FLORES (SPP) Y ELSA DUÑA (APM)

Por Rossend Camón

Teresa Flores (NPP), Rossend Camón (SEP) y Elsa Duña (APM)

Teresa Flores (SPP), Rossend Camón (SEP) y Elsa Duña (APM)

En el marco de la V Jornada Ibérica Teórico-Clínica de Psicoanálisis que se celebró el pasado 7 de octubre en Lisboa, tuve la oportunidad de moderar la presentación y discusión de dos ponencias presentadas por las psicoanalistas Teresa Flores (SPP) y Elsa Duña (APM).

Teresa Flores se centró en la “Colonización del cuerpo por parte de la mente, como defensa frente a angustias primitivas de aniquilación”. Hizo referencia a pacientes con conductas compulsivas de modificación de su cuerpo en los que, durante el proceso psicoanalítico, había encontrado la ausencia de un continente y función Alfa (concepto bioniano) que permitiera la elaboración y la integración de angustias primarias, con un déficit de función simbólica. Según ella, ciertos pacientes hacen frente a estas angustias desarrollando un continente rígido mediante un repliegue psíquico. Entonces, las intervenciones compulsivas que hacen sobre su cuerpo expresan la emergencia de aspectos arcaicos y psicóticos escindidos en su personalidad, buscando inconscientemente una relación de objeto que aporte una experiencia de contención y de transformación psíquica.

Elsa Duña habló sobre “Algunos avatares de la transformación psíquica y de su ausencia”. Se refirió, sobre todo, a las conductas de inscripciones en la piel (tatuajes), diferenciando aquellos derivados de modos transitorios de los de las conductas compulsivas. Estas personas son las que, al llegar al tratamiento psicoanalítico por diversos motivos y, muy a menudo, sin tener conciencia de conflicto psíquico en relación con su síntoma, pueden ser estudiadas. Entonces es posible encontrar en la historia de su desarrollo psíquico deficiencias en la función de contención y en la ausencia de un tercer infrapsíquico (internalización del padre) que ayuden en el proceso de separación y de diferenciación con el objeto primario. Así, el propio cuerpo es vivido como la prolongación del cuerpo materno.

Las ponentes acompañaron sus argumentaciones teóricas con referencias a la experiencia de relación con el paciente y a la técnica psicoanalítica empleada en los casos. Las dos ponencias generaron una gran discusión y debate por parte de los asistentes. El tiempo se hizo corto y dio la impresión de que el tema despertaba una necesidad de profundización más allá de la jornada.