La Dra. María Alicia Vinent presentó El neuropsicoanálisis: el trabajo interdisciplinario entre los campos conceptuales del psicoanálisis y la neurociencia en una sesión científica abierta en la sede de la SEP el 17 de diciembre.

Situó el inicio de este interés en el intento de Freud de unir sus descubrimientos psicológicos con la neurociencia. Como esta ciencia estaba muy poco desarrollada en su época, tuvo que abandonar su intento pero siempre mantuvo que algún día sería posible. Mantuvo su investigación en lo psicológico profundo, con especulaciones heurísticas en el contexto del descubrimiento. Aunque siempre consideró que la clínica presencial era el verdadero contexto de validación, creó la metapsicología para estudiarla en profundidad y no limitarla a una narración fenomenológica. Arnold Pfeffrer, psiquiatra y psicoanalista, en la década de los 90 formó un grupo de trabajo para poder conectar la neurociencia actualizada con los conceptos psicoanalíticos tradicionales, a fin de encontrar una conexión entre la conceptualización de la mente inconsciente y la función cerebral orgánica. En el 2000, Mark Solms, neuropsicólogo y psicoanalista, formó la Sociedad Internacional para debatir estos temas y acuñó el término neuropsicoanálisis. Es una postura de intercambio basada en una perspectiva monista de doble entrada: ambas disciplinas estudian los mismos fenómenos desde ópticas diferentes; desde el cerebro como órgano o como mente subjetiva, con sus aspectos inconscientes.

Estos diálogos se realizan teniendo en cuenta la epistemología contemporánea, que se refiere a la cuarta dimensión, el tiempo vivencial como historicidad. Es decir que agrega lo subjetivo a lo objetivo de la epistemología tridimensional espacial. Esta perspectiva permite integrar las visiones parciales de las disciplinas y tendencias diferentes manteniendo la especificidad de cada una. Se busca encontrar conexión entre ambos modelos, de la investigación neurocientífica y de la clínica dinámica.

La neurociencia cognitiva que aplica el conocimiento de la conceptualización psicoanalítica desarrolla el enfoque cognitivo encarnado, que atiende a las representaciones corporales y al funcionamiento subcortical. La neurociencia afectiva se dedica a estudiar la afectividad teniendo en cuenta la vida interior desde su origen primitivo, estudiando los circuitos afectivos completos desde el tallo cerebral y los núcleos subcorticales.

El último congreso, con el título Plasticidad y repetición, estuvo referido a las condiciones que crea el psicoanálisis para el cambio, considerando qué se puede decir actualmente sobre los mecanismos de cambio y sobre la fijación y la rigidez, que se oponen al cambio.