Formación psicoanalítica

El objetivo primordial de la formación psicoanalítica es facilitar el desarrollo de una capacidad y de un núcleo de identidad psicoanalítica. También, transmitir al candidato aquello absolutamente indispensable que es la garantía de privacidad, confidencialidad y conducta ética.

Comporta una actitud de curiosidad científica, un espíritu de investigación hacia nuevas observaciones, y un deseo de adquirir una comprensión global del conocimiento psicoanalítico desarrollado hasta la actualidad. También implica una dedicación continuada al estudio y desarrollo como analista, una consulta/supervisión periódica con colegas, y un compromiso profundo con el tratamiento del paciente.

La función del IPB es la de proporcionar una formación teórica y clínica que permita alcanzar una comprensión fundamental integrada en un modo de pensar, entender y trabajar con los pacientes.

Ser psicoanalista requiere no sólo la aplicación de una amplia área de conocimientos, sino también el desarrollo de una actitud crítica y de investigación hacia este conocimiento a través de la propia experiencia. Por esta razón, además de la formación tripartita que se menciona a continuación, se estimula al candidato a participar en las actividades científicas de la SEP.

La formación psicoanalítica se centra en tres ejes básicos:
a) Análisis personal
d) Seminarios teóricos y clínicos
c) Tratamiento psicoanalítico de al menos dos pacientes a 4-5 sesiones por semana, bajo supervisión semanal

Puede acceder al extracto de las Normas para la formación y promoción de psicoanalistas a través de NORMAS IPB.

La SEP tiene una tradición importante en el desarrollo del psicoanálisis de niños y adolescentes, con especial énfasis en las condiciones del psiquismo arcaico. Muchos miembros de la SEP se han desarrollado en esta línea, con  aportes importantes hacia las diferentes áreas sociales, educativas y de la salud.

El Departamento de análisis de niños y adolescentes (DANA), conjuntamente con el Instituto de Psicoanálisis de Barcelona (IPB), ofrece asesoramiento y formación a los miembros y candidatos que deseen ser acreditados por la IPA como psicoanalistas de niños y adolescentes. Para esta acreditación es necesario seguir los requisitos académicos de la Child and Adolescents Psychoanalytic Commite (COCAP). Para hacer la formación específica será necesario cursar determinados seminarios a fin de lograr una comprensión profunda del desarrollo psíquico evolutivo y de la salud mental de los niños, los adolescentes y sus entornos familiares.

Los candidatos que deseen acceder a la especialidad podrán hacerlo durante la formación general como psicoanalistas del IPB, de manera simultánea. Aunque no podrán graduarse como Especialistas hasta que no hayan sido aceptados como miembros de la SEP-IPA.

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Análisis personal 

El psicoanalista debe tener un conocimiento teórico y técnico amplio y conocerse a sí mismo lo mejor posible ya que mantiene una estrecha interacción con el paciente y, en cierta medida, se pone en el lugar de éste a fin de observar las cosas desde su perspectiva y entenderlo.

Asimismo, para poder ayudar al paciente a comprender mejor sus problemas y la parte en que interviene en los mismos, el analista debe ser capaz de mantener una posición de observador neutral. Esto requiere disciplina y entrenamiento personal, un aspecto que se refleja en el cuidado que se dedica a mantener el setting o marco de trabajo en condiciones adecuadas.

Los objetivos del análisis personal de la formación psicoanalítica son los mismos que los de un análisis terapéutico. Radica en liberar el candidato de aquellos factores que podrían interferir en su capacidad de observar, sentir, pensar y trabajar como psicoanalista.

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Seminarios teóricos y clínicos 

Los seminarios de la formación psicoanalítica están destinados a ayudar al candidato a adquirir los fundamentos teóricos y las capacidades clínicas necesarias para promover un proceso psicoanalítico efectivo y, también, una implicación crítica en la teoría subyacente a la práctica clínica.

Esta parte de la formación comprende, en conjunto, una exploración de las características técnicas del encuadre psicoanalítico, la naturaleza del compromiso entre analista y analizado, y el carácter de la postura y actitud psicoanalítica que contribuyen al desarrollo del proceso analítico. Todo esto requiere el uso total de los propios recursos que incluye conocimientos, dedicación, carácter, imaginación e integridad.

Estos seminarios están distribuidos en dos ciclos. El primer ciclo incluye seminarios de introducción a la teoría de Freud y Klein, la observación de bebés, la psicopatología, así como un primer curso de técnica y psicología evolutiva.

En el segundo ciclo, una vez el candidato ha sido autorizado para llevar casos bajo supervisión, se trabajan aspectos más específicos de la técnica, se participa en seminarios clínicos y se amplían los conocimientos teóricos con seminarios sobre autores contemporáneos.