En el marco de la sesión científica de la SEP del 28 de febrero, la Dra. Antonia Antonia Grimalt presentó un trabajo muy elaborado sobre los puntos de encuentro y las diferencias entre el pensamiento de Bion y Matte Blanco. Explicó cómo ellos se centran en los procesos de pensamiento y cómo ambos autores toman como punto de partida los aspectos del inconsciente infinito y sin forma de la mente inconsciente, una infinitud donde Bion enfatiza lo proto emocional y sensorial, mientras que Matte Blanco insiste más en el aspecto simétrico total.

Bion y Matte Blanco se situarían en un psicoanálisis que insiste más en los procesos de transformación que en la búsqueda de contenidos escondidos debidos a la represión, negación o escisión. El hecho de poner el modo simétrico en relación con sus posibles equivalentes asimétricos, desarrollando múltiples narrativas, sería tan importante como la interpretación del contenido transferencial. Matte Blanco propone que consciente e inconsciente no son estados de la mente, sino modos de funcionar. La mente podría considerarse cómo una secuencia de estratos, cada uno con una proporción definida de simetría y asimetría, constituyendo una estructura bilógica. Desde el punto de vista evolutivo, el bebé nacería con un predominio de simetría y su forma más primitiva de percibir un estimulo sería a través de la emoción que pasa a ser sometida a un proceso de actividad proposicional, que con el desarrollo aumenta en asimetría. El predominio de lógica simétrica en el funcionamiento inconsciente sería responsable de las características de atemporalidad, ausencia de contradicción o equivalencia de la parte con el todo, como ya señaló Freud.

Para Matte Blanco, el análisis implica una necesidad continua de fluctuación entre simétrico y asimétrico, entre niveles profundos y superficiales. La tarea de la interpretación consiste en reestructurar asimétricamente las emociones profundas del paciente y las experiencias confusas de naturaleza simétrica. Para él, la emoción sería la estructura cognoscitiva básica sobre la cual se pueden erigir niveles de pensamiento de complejidad creciente. Nos dice que hay tres características básicas de toda emoción: la generalización, la maximización y la irradiación. Para el autor, el concepto de emoción implica, además de relaciones simétricas, el concepto de conjuntos infinitos. Según Matte Blanco, gracias a la exploración de la multidimensionalidad, pueden hacerse comprensibles fenómenos inexplicables para la lógica cotidiana del espacio tridimensional.

Para Bion, las experiencias emocionales se viven en un vínculo y son inconcebibles fuera de una relación. Los tres vínculos básicos amor (L), odio (H) y conocimiento (K) son los responsables de crear significado y, como consecuencia, pueden dar lugar a envidia. Esto no tendría lugar con relación al continente o al contenido, sino en la conjunción de ambos. El desarrollo promovería el progreso en términos de complejidad y abstracción. Por ello, el trastorno de pensamiento necesita en primer lugar encontrar un continente acogedor, para modificarlo posteriormente por un cambio en el sistema de valores, introduciendo nuevos vértices que permitan un mejor juicio de realidad. Corresponde al analista proporcionar este continente, que debería ser flexible en la oscilación Posición Esquizoparanoide/Posición Depresiva, escisión/integración, el estado de paciencia y el estado de seguridad.

La Dra. Grimalt nos mostró que la importancia de elaborar las sensaciones corporales, para desarrollar la dimensión subjetiva, nos conduce junto a Bion y Matte Blanco a exploraciones alentadoras del inconsciente profundo y de los estados mentales primitivos: los niveles más arcaicos del funcionamiento, donde cuerpo y mente todavía no están diferenciados. Matte Blanco considera que la censo-emoción es el vinculo que conecta emoción con pensamiento, inconsciente/consciente, cuerpo/mente. Habría una conexión entre los conceptos “Frenesí simétrico” (turbulencia característica de los niveles más profundos del funcionamiento mental) de Matte Blanco y el concepto “Cambio Catastrófico” de Bion.

A continuación, la Sra. Mabel Silva nos acercó a la biografía de Ignacio Matte Blanco y nos contó cómo nació la publicación por Monografías de Psicoterapia i Psicoanálisis de la traducción de Antònia Grimalt al castellano del libro “Pensar, Sentir y Ser”. Hizo un recorrido por esta obra, destacando la introducción de Eric Rayner y David Tukett, deteniéndose en la contribución que ha tenido la obra de Melanie Klein en las investigaciones y descubrimientos de Ignacio Matte Blanco, leyendo pensamientos del propio autor respecto a la inspiración que significó para él asistir a los seminarios de Melanie Klein y formarse como analista en Londres.

También se subrayó que el conocimiento de la obra de Júlia Corominas y las supervisiones de tantos años con ella ayudaron a animar a la Dra. Grimalt, a Mabel Silva y a los componentes de Monografías a aceptar el encargo de la Asociación Chilena de Psicoanálisis para realizar la traducción de la obra de Matte Blanco. Finalmente se leyeron algunas viñetas clínicas del libro que mostraban el entrelazamiento de la simetría y la asimetría en las comunicaciones de los pacientes. Fue una sesión clínica en que hubo bastante participación por parte de los asistentes y un interés por entender y ampliar los conocimientos de las teorías de Ignacio Matte Blanco.

 

Por Antònia Grimalt y Mabel Silva