El 7 de febrero tuvo lugar en la SEP la presentación del libro “Las experiencias terapéuticas en el proceso psicoanalítico” a cargo del autor principal y coordinador Joan Coderch (SEP-IPA y IPR) y de las autoras colaboradoras Ángeles Codosero (ACPP), Neri Daurella (SEP-IPA, IARPP y IRP), Alejandra Plaza (IARPP) y Teresa Sunyé (IPR). El evento fue presentado por Ana Ferrer, secretaria científica de la SEP.

En primer lugar intervino Neri Daurella, que consideró que el libro era la continuación del diálogo que tiene lugar en el seminario “La relación paciente-terapeuta: interacción y cambio” que se imparte desde hace años en la SEP (y del que ella es coordinadora junto a Joan Coderch), donde se combinan reflexiones teóricas, ejemplos clínicos y evocaciones de experiencias vitales de los participantes en un clima de libertad muy estimulante. Comentó que en su capítulo, dedicado a las experiencias terapéuticas en la vida personal y profesional de los psicoanalistas relacionales, destaca cómo hay que valorar no sólo la experiencia del análisis personal en la formación de los mismos, sino también todas aquellas experiencias que  han ido formando su coro interno y permiten que el analista ofrezca al paciente su propia experiencia como parte de una exploración intersubjetiva entre ambos.

 

Ángeles Codosero centró su intervención en cómo las situaciones traumáticas posibilitan una segunda oportunidad para el crecimiento mental, dado que, si bien los traumas (sobre todo los acumulativos) pueden llevar a experiencias de caos y disociación del self, la mente tiene una capacidad regenerativa para recuperarse de los traumatismos emocionales buscando ayuda, siguiendo el impulso a la socialización esencial que hay en todo ser humano: este impulso dirige al paciente a buscar en el analista una figura que satisfaga la motivación de apego que en su infancia no se satisfizo suficientemente. El analista deberá tener presente que muchas de estas experiencias infantiles corresponden a épocas no verbales ni simbólicas y, para acceder a ellas, dependerá de sus respuestas emocionales más que del contenido de sus interpretaciones.

Teresa Sunyé trató un tema que no suele abordarse fácilmente: el trabajo terapéutico con pacientes que expresan su voluntad de suicidarse y/o que lo han intentado en repetidas ocasiones. La decisión de acompañar a estos pacientes, que tienden a aislarse (a cuestionar o romper los vínculos emocionales con las personas que les son más próximas) implica valorar con qué personas de su entorno podemos contar como apoyo, por muy frecuentes que sean las sesiones. Y trabajar estimulando la función reflexiva de su self, desde la empatía y la humildad.

 

Por último, Joan Coderch presentó una visión panorámica del momento actual y futuro del psicoanálisis relacional, que ve con esperanza gracias al camino que ha emprendido de integración en la comunidad científica por su diálogo constante con las ciencias de la complejidad, la neurociencia, la antropología, la sociología, la observación detallada de las relaciones bebé-padres, la biología y el conjunto de las ciencias humanas. Planteó el debate sobre si puede hablarse de una técnica del psicoanálisis relacional o si es preferible hablar de una práctica o de una actitud relacional, llegando a la conclusión de que podríamos hablar de cierta técnica procedimental que, inevitablemente, rige todas nuestras emociones y formas de relacionarnos con el entorno. Algo parecido a la sabiduría de la razón práctica de Aristóteles. Con la ventaja de que ahora conocemos mejor las bases psicobiológicas de esta sabiduría: gracias a la activación de los sistemas neuronales subyacentes sabemos que se produce una sintonización psicobiológica en nuestro trato con el paciente y así tenemos una información directa de lo que sentimos y pensamos, el analista y el paciente, como la tienen la madre y el bebé.

 

Tras estas presentaciones se estableció un animado coloquio con el numeroso público asistente, que mostró mucho interés por leer el libro y profundizar en conceptos que les resultaban estimulantes para comprender cuáles son los caminos que ahora mismo está transitando el psicoanálisis relacional.

 

Por Neri Daurella