La Sociedad Española de Psicoanálisis (SEP) considera necesario aclarar y puntualizar algunas cuestiones sobre el psicoanálisis y los tratamientos de orientación psicoanalítica a raíz del debate público sobre las pseudoterapias. Desde hace unos años se vierten opiniones en los medios de comunicación, redes sociales y en algunos medios profesionales que desautorizan la validez del Psicoanálisis y su eficacia terapéutica. Dichas opiniones se apoyan en tópicos que, a fuerza de repetirse, pueden ir convirtiéndose en “certezas autorizadas”. En este escrito nos dirigimos a los ciudadanos que a veces se encuentran invadidos por discursos demagógicos, interesados y poco fundamentados.

Pensamos que es necesario regular la práctica profesional de la Salud Mental, tanto en el ámbito público como en el privado. Que todo lo relativo al ámbito clínico de las dificultades psicológicas y de los trastornos mentales debe ser atendido por profesionales con la debida titulación y la suficiente formación y cualificación para desempeñar dicha labor de forma que garantice el rigor y la calidad de la atención especializada. Por tanto estamos de acuerdo con todas aquellas iniciativas institucionales que comparten el objetivo de regularizar la práctica clínica de la salud en general y, concretamente, de la Salud Mental.

Por ejemplo, el reciente ‘Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias’ del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (noviembre, 2018) cuyo primer objetivo es, justamente, elaborar un informe de evaluación de las pseudoterapias. En este momento el plan está en fase de valoración y consulta y se solicita a distintas instituciones y estamentos las aportaciones que consideren oportunas. En él no figura ningún listado de teorías o técnicas que sean consideradas pseudoterapias por parte del Ministerio. Sin embargo, sí se han difundido documentos no oficiales, no avalados por la administración, con listados de presuntas pseudoterapias entre las que se ha incluido al Psicoanálisis. Creemos necesario dar una información básica y realizar una serie de matizaciones sobre el psicoanálisis y sus distintas aplicaciones.

Definición de Psicoanálisis y conceptos básicos

Es un sistema teórico sobre la psicología humana, un cuerpo de conocimientos psicológicos sobre el funcionamiento de la mente, una técnica concreta para el tratamiento de las dificultades y las alteraciones psicológicas y un método de observación e investigación de los procesos mentales. El psicoanálisis se interesa en comprender la relación entre el mundo interno subjetivo (modos de sentir y vivir las experiencias, formas de percibir el mundo, las relaciones y de interpretar la realidad) y la realidad externa y objetiva. Se interesa por la interacción entre pasado y presente, entre el cuerpo (lo fisiológico) y la mente (lo psicológico) y sostiene la multicausalidad de factores biológicos/constitucionales, psicológicos y sociales en interrelación. Es decir, se basa en un modelo bio-psico-social.

Desde Freud hasta la actualidad el psicoanálisis ha tenido una gran evolución, ha ido recibiendo aportaciones continuas de numerosos autores a lo largo de estos más de 100 años y esto nos permite decir que ha tenido un importante desarrollo. Una de sus características actuales es la diversidad de pensamiento e hipótesis que conviven y que se debaten continuamente entre profesionales de todo el mundo. El psicoanálisis está evolucionando hacia nuevos modelos que incluyen diversas teorías que intentan aportar comprensión sobre el funcionamiento humano, así como en nuevas técnicas y formatos de intervención que se van adaptando a las necesidades de la gente.

Justamente los desarrollos contemporáneos de la teoría, la extensión de las aplicaciones, la mayor precisión en el diagnóstico y en los criterios para recomendar un tratamiento de estas características, ha propiciado el florecimiento de los tratamientos de orientación psicoanalítica, que se aplican en diferentes contextos clínicos, de manera cada vez más adaptada a las necesidades de las personas. Una de las bases del psicoanálisis es la idea de la influencia de los procesos inconscientes en el funcionamiento mental (pensamiento, sentimientos, actitudes) y en la conducta. No en vano, desde que nacemos ya se empiezan a vivir tensiones para afrontar la realidad. Asimismo, las frustraciones que conlleva y la tendencia a evitarlas son los conflictos internos y las contradicciones que surgen en todas las personas.

Relación terapéutica y objetivos del tratamiento

La relación terapéutica es el marco fundamental en el que se da el proceso terapéutico, es un marco de trabajo en el que el terapeuta ofrece un soporte, una actitud de neutralidad benevolente, de contención y escucha en el que este no hace intervenciones directivas, sino que ofrece elementos para pensar e investigar acerca de las experiencias que comunica el paciente. Es este contexto y este tipo de vínculo el que lo dota de un potencial de cambio importante, un escenario en el que el profesional está inmerso en una experiencia relacional. Es la dinámica entre pensamientos, actitudes, sentimientos y, en definitiva, formas de relación, que se pone en juego en la interacción entre ambos.

Los objetivos fundamentales de un tratamiento psicoanalítico son comprender los funcionamientos mentales del paciente tratando de darle significado, ayudarlo a comprender estos funcionamientos a través del análisis de sus patrones de relación, los modos de vivirse a sí mismo, de relacionarse con los demás. Estos patrones, a veces están automatizados y no se tiene conciencia de ellos, se expresan a través de repeticiones (conducta, pensamiento, manera de interpretar y vivir la realidad), así como a través de los síntomas clínicos. Así, aunque los objetivos sean promover cambios en el funcionamiento mental, en el comportamiento, en la adaptación al entorno, en la integración de la identidad psicológica y el bienestar bio-psico-social, también se reducen los síntomas. Ya que los desórdenes emocionales representan intentos infructuosos de satisfacer necesidades, con la terapia buscamos la forma de que los pacientes se puedan regular mejor emocionalmente.

Un aspecto importante a señalar es que, aunque tratamos de comprender los significados latentes e inconscientes de la comunicación del paciente, esto lo realizamos con la observación de la realidad externa que nos describe. Este es el escenario donde el terapeuta tiene la oportunidad de observar al paciente en su realidad cotidiana actual y el relato que hace nos permite entender su universo emocional y su funcionamiento mental.

Ámbitos de aplicación, población atendida y patología que aborda

Al producirse un importante desarrollo de la teoría psicoanalítica, sus aplicaciones se han ampliado. Las indicaciones terapéuticas están determinadas por una exploración diagnóstica inicial y pueden ser: psicoanálisis, psicoterapia sin tiempo limitado, psicoterapia breve, psicoterapia focal, grupal, de pareja, familia, intervenciones de orientación, seguimiento. La población atendida pueden ser adultos, adolescentes, niños, perinatalidad, parejas, familia, grupos. Los ámbitos de intervención incluyen también instituciones de salud mental, educativas, empresa y otras. Se realizan aplicaciones en el ámbito preventivo, detección precoz y comunitario con intervenciones cara a la prevención de los trastornos mentales, la mejora de la calidad de vida y el bienestar de la población. También está presente en contextos de investigación y formación universitaria. La técnica varía en función de la población a la que se atiende, a la indicación terapéutica elegida y al contexto de aplicación con sus adaptaciones técnicas.

Validez científica y eficacia de las psicoterapias psicoanalíticas

El psicoanálisis investiga hechos inmateriales (sentimientos, emociones, fantasías) que corresponden al psiquismo subjetivo, integrando lo bio-psico-social, y la multicausalidad. Por este motivo, la eficacia no puede medirse solo por la supresión de síntomas, sino por la capacidad de la persona de comprenderse mejor, el crecimiento de la personalidad, el incremento en la capacidad de amar, trabajar, disfrutar y tolerar. La medición de estas dimensiones es más compleja que la simple medida cuantitativa de los síntomas. Actualmente, la evidencia empírica estadística respalda la eficacia de las psicoterapias psicoanalíticas. Se han realizado estudios comparativos respecto a otras terapias que han sido respaldadas por el soporte de la evidencia empírica. La terapia psicoanalítica logra buenos resultados, al menos tan buenos como otros tratamientos basados en la evidencia (Shedler, 2010). La psicoterapia psicoanalítica pone en marcha procesos de cambio tales como el uso más efectivo de las propias capacidades y afrontar cambios vitales con mayor libertad y flexibilidad, los cuales continúan después de que la terapia haya terminado.

Formación en psicoanálisis y psicoterapia, acreditaciones institucionales

Las instituciones que forman psicoanalistas y psicoterapeutas imparten programas completos y rigurosos que son condición para la pertenencia a esas instituciones. Al mismo tiempo, los miembros de la mayoría de instituciones que forman psicoterapeutas están acreditados por la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP), que agrupa a las asociaciones científico-profesionales de psicoterapeutas existentes en España. Entre sus fines está coordinar los criterios sobre acreditación de la psicoterapia a nivel especializado en las 23 asociaciones miembro y elaborar unos estándares de cualificación mínimos para la formación de psicoterapeutas. Es miembro de pleno derecho de la Asociación Europea de Psicoterapia (EAP), organización que garantiza un estándar de calidad para la psicoterapia en toda Europa.

En relación a la formación como psicoanalista, estos han de estar acreditados por sus distintas organizaciones nacionales e internacionales, en España existen dos sociedades componentes de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API), la Sociedad Española de Psicoanálisis (SEP) y la Asociación Psicoanalítica de Madrid (APM) y, tienen una formación con estándares muy rigurosos que garantiza una profunda y extensa formación regulada por dicha organización internacional. Parte de los requisitos incluyen una base en psicopatología, teoría y técnica. La SEP está formada por profesionales médicos, psiquiatras y psicólogos con amplia experiencia clínica, tanto en ámbito público como privado. Muchos de sus miembros están vinculados a universidades y realizan actividades de docencia e investigación.

Rossend Camon, Mª Valle Laguna, Berta Requejo y Anna Romera