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EL PSICOANALISTA, DEL DIVÁN A LA ERA DE SKYPE

Por Nuria Gil Herrera (psicoanalista del IPB)

 

En este artículo me propongo revisar algunas cuestiones referidas a nuestro trabajo como psicoanalistas que, en algunas ocasiones, no resultan suficientemente claras para el público en general.

No es raro encontrarnos representaciones de los psicoanalistas en el cine o en los medios que no se corresponden con la realidad. Habitualmente se muestra a este profesional como un hombre muy serio que está sentado detrás del diván sin hablar. Sin embargo, esta imagen no se ajusta a la realidad, puesto que, en primer lugar, es una profesión a la que se dedican mayoritariamente mujeres. En segundo lugar, también pertenece al área de la ficción (o de la licencia poética si se prefiere) el hecho de que el o la psicoanalista no hable nunca. ¿Quién acudiría a un profesional que no dice nada? Aunque es verdad que lo que se habla dista mucho de ser una charla de café. Más bien se trata de que el paciente explique sus preocupaciones o dificultades, y haga toda clase de asociaciones a partir de las cuales el psicoanalista le ayudará a comprender aspectos de sí mismo que le impiden desarrollarse en algunas áreas de su vida con el objetivo de encontrarse más a gusto consigo mismo.

Por otro lado, es cierto que el diván sigue usándose, aunque el psicoanalista se sienta detrás y no delante como vemos en numerosas películas, fotos o anuncios. Este elemento de mobiliario continúa siendo útil porque favorece las asociaciones libres o, expresado de otro modo, facilita el pensar libremente. Sin embargo, el psicoanálisis no sólo se hace en diván, ya que hay otras formas derivadas que se adaptan mejor a las nuevas realidades de la sociedad actual. Hay psicoterapias psicoanalíticas que se hacen sentados ambos, paciente y psicoanalista. Pero también hay ocasiones en las que podemos encontrarnos sesiones vía Skype con pacientes que pueden tener situaciones especiales, estar convalecientes, tener embarazo de riesgo o, simplemente, encontrarse de viaje por trabajo.

De este modo, el psicoanálisis trata de adaptarse a los nuevos tiempos sirviéndose de las (ya no tan) nuevas tecnologías de la comunicación, sin perder por ello su esencia ni su finalidad, que es acompañar y ayudar al paciente a encontrarse mejor.

2017-07-11T11:07:23+00:00